Yo: hola Ev
Ev: ¿que tal todo?
Ev: ¿ te contestó aquel escritor?
Yo: no, pero tampoco me lo esperaba.
Ev: como te sientes?
Yo: como la fría daga bajo la húmeda lluvia, como el tibio viento de verano al anochecer, como las voces infinitas del silencio y la nada, como el sonido de unas desgastadas botas al pisar el polvo, como el chapoteo de unos desnudos pies sobre los charcos de lluvia, como una dulce sonrisa que ilumina tu felicidad, como unas manos traviesas que juguetean por la mañana, como un rayo de sol que se cuela por la ventana, como un par de botas sucias, como unas Ray-Ban mirando al cielo, como unas estrellas que nunca acabaron de salir, como ese vacío en el corazón que quiere gritar pero solo le sale aire
ya solo escribo mierda.
Ev: no seas cruel, no creo en las personas vacías, ni en el vacío de las personas
Yo: quizás me tenga que plantear mi lugar en el mundo, si alguna vez podré conseguir lo que por derecho más me pertenece.
Ev: que llamas tu por derecho?
Yo: tengo demasiadas cosas, me sobran todas ellas. Necesito menos y diferente.
Ev:¿ para qué?
Yo: para ser feliz de verdad.
Ev: puedes deshacerte de cosas para cumplir el tópico de que no es más feliz el que más tiene si no el que menos necesita, el problema es las cosas que necesitas.
Yo: necesito cosas que el mundo no está preparado para darme.
Ev: ¿y no es de avaricioso pedir más de lo que se puede tener?
Yo: lo es, por eso no lo pido. Tan solo lo añoro.
Ev: pero así no se puede vivir.
Yo: y de cuando en cuando me quejo por no tenerlo, pero luego recapacito y pienso: date un canto en los dientes con lo que tienes.
Ev: hay solo dos tipos de personas felices, que supongo que ya sabes cuales son, no?
Yo: quizás sea demasiado conformista. Dímelas a ver si coinciden con las mías.
Ev: los tontos, y los que se hacen los tontos. Desgraciadamente es cierto, pero no del todo. De todos modos no puedes vivir pretendiendo buscar la felicidad porque te pierdes todos los pequeños momentos.
Yo: no vivo buscándola, vivo pendiente para no perder detalle no vaya a ser que pase mi lado y escape.
Ev: y puedes vivir pensando que ya la tienes?
Yo: no se ha dado el caso, pero supongo que sería difícil, o por lo menos molesto. Vivirías feliz, y doblemente feliz por serlo, pero siempre angustiado para que esa felicidad no resbale de tus manos.
Ev: puedes o ser feliz o estar feliz, y el q esta es al que le resbala
Yo: todo tiene su fin, menos el sufrimiento.
Ev: no sé cómo te atreves.
Yo: es verdad, la gente suele confundir el sufrimiento con la agonía, la agonía se acaba, el sufrimiento nunca termina por desaparecer
Ev: el sufrimiento es solo un sentimiento mas. Diferimos en bastantes cosas, tu eres más de Kant o Nietzsche yo de descartes.
Yo: me encanta la promiscuidad filosófica
Ev: yo creo q la razón domina al hombre, tú los sentimientos.
Yo: es lo bello del ser humano. Todo se rige desde un sentimiento tan hondo que solo se puede explicar con razonamientos lógicos, a la gente le da miedo lo abstracto y desconocido.
Ev: si verdad? todo el mundo debería estudiar un poco de filosofía, todo el mundo debería de tener su propias teorías y sentido de las cosas. Entonces yo seré de esa gente que tu tachas de miedicas
Ev: creo que todo se puede en mayor o menor medida controlar con la razón, el querer es voluntad, y las personas somos egoístas de por sí.
Yo: falso!!creo en la bondad del ser humano. Pero nos corrompemos
porque?
la unión nos corrompe
el grupo, la sociedad, una mente que no es una sino que son muchas.
Ev: las personas no pueden hacer algo sin pensar en el que beneficiara
Yo: no estoy de acuerdo, la gente pudo llegar a hacerlo y lo hace, pero hay otros que no piensa solo en ellos.
Ev: que no piensa solo en ellos quiere decir que piensa en ellos y en la demás gente también
Yo: pensar en uno mismo no es de mala persona, lo malo es que creo en el ser humano y su bondad, pero no puedo rebatir tus argumentos. hay una persona bondadosa que se hace oír por miles nefastas que ensordecen tus oídos, pero esa persona, puede cambiar el mundo.
Ev: yo no digo que no existan esas personas, de hecho pienso que todo ser humano, quieras o no gracias a la religión, tiene una moral y una ética que tiende hacia valores positivos. Pero también digo que las personas somos egoístas de por sí, porque la razón esta antes que el sentimiento.
Yo: en eso estoy de acuerdo, siempre sostuve que la religión cristiana era la base de la moral actual. Pero difiero en lo de la razón y el sentimiento, porque ¿Qué hay más grande que aquello que sale de tu corazón? esa es la verdadera esencia del hombre. ese quizás, sea su sentido.
¿crees que existen las personas fascinantes?
Eva Martin: claro que existen.
Yo: Yo creo que también, pero el mundo no está hecho para las personas ellas. quizás no tenga sentido, o quizás todo el del mundo, pero es la realidad.
Ev: probable que tengas razón
Yo: ¿Quién sabe?
Buenas noches Ev, como siempre, ha sido un placer hablar contigo.
aunque…procuraré olvidarlo todo.
lunes, 5 de julio de 2010
jueves, 24 de junio de 2010
Las Personas Fascinantes
como haremos para soportarnos a nosotros mismos?
cuando nada pueda ser verdad, cuando la mentira sea la cruda realidad.
seguiré pensando en muchachos de barrio,
motos sin silenciador, petardos en el charco
y la pena que acaba en mi corazón…
hace años que late sin latir y ama sin razón
Hace tiempo que nada puedo sentir y aquel recuerdo muere en el ardor.
aunque sigo pensando que nadie podrá con nosotros.
noches más duras han de venir.
Veo como el mundo que había creado en mi cabeza se parece más bien poco al que en realidad existe, es más, no se parece en nada.
no se de quien me tengo que rodear, si al dar ese pequeño paso estoy haciendo bien, si mi vida viaja hacia algún lado o por el contrario la hago viajar sin rumbo fijo, dejando que el mundo vaya consumiendo mi corazón.
Estas ultimas semanas estoy conociendo personas fascinantes, me encantan las personas fascinantes.
Como el otro día, el otro día conocí a una nueva persona fascinante, aunque creo que ya he hablado sobre ella.
Podría decirse que aun solo de conocerla de ínfimas palabras que vuelan por el tiempo, puedo afirmar que la quiero, a ver, es jodido decir esto, me explico.
La gente suele confundir el sentido de querer a alguien, incluso pensando en una especie de obsesión enfermiza. Muchos de ellos lo utilizan como palabras y afirmaciones que se pueden repartir y dar a cualquiera que cree una sonrisa en tu corazón, y otras por el contrario, piensan que al proclamar tal sentimiento, tu corazón se volverá ajeno y partirá hacia lugares insospechados.
No defiendo ninguno de los bandos, defiendo y proclamo el verdadero amor hacia las personas.
Aclararé algo, solo quise a una mujer lo suficiente como para compartir mi tiempo con el suyo, pero la vida, oh! que cruel e intempestiva se vuelve cuando intentamos amarrar su timón. El mundo no me aceptó como gustoso acompañante, y ahora su nombre se deshace en el tiempo y aire, ya no hay cartas en mi buzón, y la tinta de mi pluma se ha secado sin ideas.
Las personas fascinantes son diferentes, porque ese sentimiento nunca llegará y por tanto el cariño y amor que profeso hacia ellas es puro y único.
Mañana seguiré con mis pensamientos.
ya es tarde.
cuando nada pueda ser verdad, cuando la mentira sea la cruda realidad.
seguiré pensando en muchachos de barrio,
motos sin silenciador, petardos en el charco
y la pena que acaba en mi corazón…
hace años que late sin latir y ama sin razón
Hace tiempo que nada puedo sentir y aquel recuerdo muere en el ardor.
aunque sigo pensando que nadie podrá con nosotros.
noches más duras han de venir.
Veo como el mundo que había creado en mi cabeza se parece más bien poco al que en realidad existe, es más, no se parece en nada.
no se de quien me tengo que rodear, si al dar ese pequeño paso estoy haciendo bien, si mi vida viaja hacia algún lado o por el contrario la hago viajar sin rumbo fijo, dejando que el mundo vaya consumiendo mi corazón.
Estas ultimas semanas estoy conociendo personas fascinantes, me encantan las personas fascinantes.
Como el otro día, el otro día conocí a una nueva persona fascinante, aunque creo que ya he hablado sobre ella.
Podría decirse que aun solo de conocerla de ínfimas palabras que vuelan por el tiempo, puedo afirmar que la quiero, a ver, es jodido decir esto, me explico.
La gente suele confundir el sentido de querer a alguien, incluso pensando en una especie de obsesión enfermiza. Muchos de ellos lo utilizan como palabras y afirmaciones que se pueden repartir y dar a cualquiera que cree una sonrisa en tu corazón, y otras por el contrario, piensan que al proclamar tal sentimiento, tu corazón se volverá ajeno y partirá hacia lugares insospechados.
No defiendo ninguno de los bandos, defiendo y proclamo el verdadero amor hacia las personas.
Aclararé algo, solo quise a una mujer lo suficiente como para compartir mi tiempo con el suyo, pero la vida, oh! que cruel e intempestiva se vuelve cuando intentamos amarrar su timón. El mundo no me aceptó como gustoso acompañante, y ahora su nombre se deshace en el tiempo y aire, ya no hay cartas en mi buzón, y la tinta de mi pluma se ha secado sin ideas.
Las personas fascinantes son diferentes, porque ese sentimiento nunca llegará y por tanto el cariño y amor que profeso hacia ellas es puro y único.
Mañana seguiré con mis pensamientos.
ya es tarde.
lunes, 14 de junio de 2010
Et dixi nunc coepi
Voy a hacer una reflexión colectiva en alto.
Sois todos unos gilipollas.
Bien, mostrados los pareceres por mi parte espero que no lo tengáis en cuenta. Nos os recrimino vuestro patético posicionamientos con respecto al mío y al de seres igual de magníficos como yo, vuestra ineptitud y falta de atención a las pequeñas pero grandes cosas os hacen débiles y coaccionables.
Pero no os reprimáis, no debéis dejar de lado vuestras aspiraciones mundanas y efímeras.
No sé cómo decirlo, pero en realidad soy un desapegado sentimental, no quiero sentirme cerca de nadie, no quiero sentir el cariño de nadie, no necesito vuestras palabras de apoyo y vuestras patéticas frases condescendientes, porque yo me falto con mi yo, y junto a la luna por la noche me desarrollaré. Podré volver a mi hogar cuando la tarde caiga, solo, volver agradecido. Y lo haré solo si, porque ni el ciprés ni el roble crecen el uno a la sombra del otro.
Y volveré a la casa que me espera, pero sabed que aunque vuestra casa sea magnifica y esplendida, no aprisionará vuestro secreto ni encerrará vuestros anhelos, porque aquellos que resguardáis con recelo y por otra parte ansiáis con esperanza, es minúsculo comparado con aquello que ahoga mi interior, mi corazón es grande y difícil de abarcar, por ello cuando sale para que el aire le acaricie el rostro, siente que ese hogar es pequeño y que atosiga. No intentéis ser libres entonces, pues cuando la sombra se desvanece, la luz que queda se convierte en sombra de otra luz. Y así vuestra libertad, cuando pierde sus cadenas, se convierte en cadenas de otra libertad mayor
Aun así, no olvidéis que la tierra goza al sentir vuestros pies desnudos y que el viento anhela jugar con vuestros cabellos, por tanto la felicidad de la que muchos de nosotros alardeamos de haber encontrado no se encuentra aquí o allá, se encuentra donde tú la hayas buscado, entre la nada y todas las cosas.
"Hay hombres que luchan 1 dia y son buenos, hay otros que luchan un año y son mejores, hay otros que luchan muchos años y son muy buenos, hay los que luchan toda la vida...esos son los imprescindibles."
Sois todos unos gilipollas.
Bien, mostrados los pareceres por mi parte espero que no lo tengáis en cuenta. Nos os recrimino vuestro patético posicionamientos con respecto al mío y al de seres igual de magníficos como yo, vuestra ineptitud y falta de atención a las pequeñas pero grandes cosas os hacen débiles y coaccionables.
Pero no os reprimáis, no debéis dejar de lado vuestras aspiraciones mundanas y efímeras.
No sé cómo decirlo, pero en realidad soy un desapegado sentimental, no quiero sentirme cerca de nadie, no quiero sentir el cariño de nadie, no necesito vuestras palabras de apoyo y vuestras patéticas frases condescendientes, porque yo me falto con mi yo, y junto a la luna por la noche me desarrollaré. Podré volver a mi hogar cuando la tarde caiga, solo, volver agradecido. Y lo haré solo si, porque ni el ciprés ni el roble crecen el uno a la sombra del otro.
Y volveré a la casa que me espera, pero sabed que aunque vuestra casa sea magnifica y esplendida, no aprisionará vuestro secreto ni encerrará vuestros anhelos, porque aquellos que resguardáis con recelo y por otra parte ansiáis con esperanza, es minúsculo comparado con aquello que ahoga mi interior, mi corazón es grande y difícil de abarcar, por ello cuando sale para que el aire le acaricie el rostro, siente que ese hogar es pequeño y que atosiga. No intentéis ser libres entonces, pues cuando la sombra se desvanece, la luz que queda se convierte en sombra de otra luz. Y así vuestra libertad, cuando pierde sus cadenas, se convierte en cadenas de otra libertad mayor
Aun así, no olvidéis que la tierra goza al sentir vuestros pies desnudos y que el viento anhela jugar con vuestros cabellos, por tanto la felicidad de la que muchos de nosotros alardeamos de haber encontrado no se encuentra aquí o allá, se encuentra donde tú la hayas buscado, entre la nada y todas las cosas.
"Hay hombres que luchan 1 dia y son buenos, hay otros que luchan un año y son mejores, hay otros que luchan muchos años y son muy buenos, hay los que luchan toda la vida...esos son los imprescindibles."
jueves, 10 de junio de 2010
La vida sigue siendo una mierda para Buk
un día empecé a plantearme que a cada cagadero al que iba ya había estado algún sucio culo gordo antes, no tardé mucho en dejar de pensarlo, porque aparte de ser estúpido y no tener sentido, da asco.
Mierda, es en lo único que puedo pensar ahora.
Todo a mi alrededor está corrompido, podrido, quizás aquellos que durante años lucharon a mi lado ahora se estén convirtiendo en meros compañeros de autobús.
Hace tiempo que no tengo amigos verdaderos, hace tiempo que no siento nada, hace tiempo que dejé de ser yo para convertirme en una sombra que vaga por las sucias esquinas de un barrio marginal.
el tiempo pone a todos en su sitio, pero a mí me gusta el que tengo ahora.
Estaba el otro día en casa, bebiendo unas cervezas cuando llamó Bobby, joder si era pesado este tío, venia todos los días a mi casa a emborracharse mientras veíamos películas sucias. Quizás yo este podrido por dentro, pero Bobby está completamente vacío. Era un tipo raro, me consta que ha estado más de una vez en el manicomio y en la cárcel otras tantas. Es información de primerísima mano, al parecer yo también he estado con él, o eso me dice.
-¿Sigues escribiendo esa mierda Hank?-
-Que dices Bob-
-Si joder, la literatura, la poesía, la prosa lirica esa que haces-
-Escribo literatura?¿Desde cuándo?.
-mierda Hank, eres el tío más raro que he visto que en mi vida, estás enfermo-
gilipollas
se levantó agarró su sucia chaqueta de pana verde y salió de mi casa, no creo que llegase muy lejos, llevaba un ciego que no se sostenía. Lo oí vomitar de manera estrepitosa en el descansillo, y al segundo oí a la señora McWagan saliendo de su casa. Una mujer de más de 90 años que sale a pasear y se encuentra a una masa grasienta de ser humano, que destila alcohol y vomita en la puerta de su casa, ¿que hace?
instinto animal
Paraguazo en la frente
Sangre.
Ambulancia.
Al parecer cuando hay agresión de por medio llaman a la policía, eso, mierda, yo no lo sabía. Como tampoco sabía que mi casa apestaba a culo sucio, tampoco sabía que podían entrar en tu casa y arrestarte, como tampoco sabía que el bulto que tenía en el pecho era mi hígado, podrido y rebosante de alcohol barato. Mierda, no fui a la policía, pero me llevaron al departamento de urgencias del hospital de esta cruenta ciudad como es Nueva York, concretamente al hospital Kingdom.
Y hacedme caso, no es el mejor hospital al que puedes aspirar, aunque sea para perecer en él.
Es verdaderamente escatologico, aquí me encuentro, en una camilla sucia de pis, sudor, vómitos y excrementos de gente moribunda que lo único que quiere es aplacar el inmenso dolor que invade sus cuerpos cubiertos de mugre y suciedad propia de la crudeza de la calle.
Estoy en la parte de emergencias urgentes, aunque no hay casi médicos, tan solo entran camillas de las ambulancias y enfermos, ante todo delincuentes apaleados por la policía.
Mierda, esto aparte de estar lleno de enfermos y drogadictos está a rebosar de dementes, psicópatas y violadores sexuales.
- En medio del mar del mar del mar, me puse a cagar cagar, cagar, le dije a Emannué, Emannué, Emannué, que me traiga papel, papel, papel, y el muy hijo de puutaaaaaaa, me trajo virutaaaaaa, si no me fiijooooo, el culo me liiijooooooo.
joder, no sé quien cojones es ese tipo, pero da bastante miedo. lleva toda la noche repitiendo la MISMA MIERDA DE CANCIÓN, JODER QUE ALGUIEN LE HAGA CALLAR. MIERDA.ME DUELE MUCHO EL PUTO CUERPO.
Parece que viene una enfermera por el fondo del pasillo...perdón, he de matizar algo, parece que viene una enfermera que se ha comido a dos o tres compañeras por el fondo del pasillo. Creeréis que soy un cabrón por prejuzgarla por su mórbida estructura física, pero tendríais que estar aquí donde estoy yo, mierda, la tía no puede ni andar sobre sus ¿Pies?, mejor llamémosles pequeñas porciones de carne amorfa embutida en esas feas sandalias de enfermera.
No parece traer muy buen humor, yo tampoco sería muy feliz con todo eso rodeando mi cuerpo. Era grande, no excesivamente alta, pero grande, creo que nadie podría hacer crecer algo tan extravagante. Tenía el pelo recogido en un moño, su pelo era negro como el carbón, pero feo y desagradable, estaba sucio y chorreaba grasa por toda su cabellera, estaba sudando y sujetaba entre sus obesos dedos de las manos una carpeta manchada de chocolate en la cual estaban los historiales de algunos de nosotros. Llevaba puestas unas gafas realmente feas, sucias y antiguas. Tenía un tic nervioso bastante desesperante, cada cierto tiempo cerraba con fuerza los ojos y abría ampliamente la boca, enseñando sus sucios dientes y exhalando un fétido olor que salía de su cloaca, dios, no os imagináis lo mal que podía oler ese aliento, realmente desagradable.
Se acercó a nosotros y empezó a relatar una lista de nombres para que la acompañásemos, todos accedieron y la siguieron como cabritillos. El ultimo nombre fue el mío, pero una de dos, o no lo escuché o no le hice caso, no lo recuerdo, tan solo puedo acordarme de que la masa se acercó lentamente hacia mí y me dijo:
-Hola cariño, ¿a que tu eres el ultimo gilipollas borracho que estaba en mi lista?, lo sé porque hueles a whisky que da asco.
La vomité en la cara.
Realmente me quedé muy a gusto, tenía el estomago destrozado por el alcohol y hacía tiempo que no comía nada decente, unirle a ese estado lamentable de mi interior el putrefacto olor de su aliento. Dieron lugar a un chorro de jugos gástricos y bilis que salieron disparados hacia su cara.
Más Vomito.
Nunca he recibido tantos puñetazos por parte de una mujer.
Antes de ingresarme me tuvieron que dar puntos en la ceja y en el labio, suelo tener un aspecto lamentable, pero cuando me pega una paliza una enfermera de 200 kilos empapada de vomito, pues la cosa empeora.
Bastante.
Los quirófanos de este hospital daban bastante que desear, sobre todo cuando veías en la puerta de los mismos a los cirujanos que se disponían a operarte abriéndote en dos, mierda tenían jodida pinta de carniceros, de charcuteros de barrio que amaban más el puro gore de abrir en dos a alguien que el verdadero sentido de la medicina que era sanar. Esta sociedad ha llegado a tal punto de podredumbre que prima más el dolor que el alivio, y cuenta más una muerte que mil vidas.
los hospitales es donde intentan matarte sin explicar por qué. la fría y controlada crueldad del Hospital Norteamericano no se debe a médicos sobrecargados de trabajo o habituados a la muerte y aburridos de ella. se debe a médicos A LOS QUE SE PAGA DEMASIADO POR HACER DEMASIADO POCO y a los que admiran los ignorantes, como a brujos con poderes de curación, cuando la mayoría de las veces no son capaces de distinguir entre los pelos de su propio culo y los del apio.
-Buenos días tía María!
Que cojones era esto, acababa de entrar un hispano con un mostachito lamentable que le recorría toda la mejilla.
-Que tal señor, soy su cirujano personal, el Doctor Rodríguez.
mierda y encima es un puto hispano de apellido hispano. No soy racista, ni mucho menos, pero los hispanos siempre me han parecido una especie humana de lo más primitiva y simple. Además he tenido más de un mal encuentro con este tipo de gente, pero esa es otra historia.
También es mala suerte, esta mala suerte que me persigue solo recae sobre los borrachos, los pervertidos y aquellos deseres deshumanizados que vendieron su alma al diablo por efímeros momentos de placer. creo que compraré algo de sal.
-Váyase a la mierda, y fuera de mi país sucio hispano.
Dijo algo, acerca de la verdadera conquista de Las Américas, pero estaba muy borracho y me dolía todo el cuerpo.
Me dolida mucho aun con toda la morfina que tenía en el cuerpo, los acrecientes pinchazos de mi estomago se estaban volviendo realmente insoportables.
Por una vez en mi vida hice caso a mi deteriorada cabeza y pensé un poco, ese tío era el único que me podría salvar, asique a la fuerza ahorcan.
-Haz lo que quieras conmigo medico dominicano de mostacho sin afeitar en la cara, soy todo tuyo.
Me desmayé, el dolor no me dejó ni balbucear buenamente esas tristes palabras que le proferí al médico.
Todo negro.
Creo que volveré a comprar sal.
Abrí los ojos, pensé que el infierno olería peor, pero no, no estaba en el infierno, y en el cielo seguro que tampoco. Allí había una enfermera, me dijo aquellas cosas que tenía que tener en cuenta para los próximos meses: nada de alcohol para toda la vida, nada de grandes comilonas, nada de juergas hasta las tantas... era una tipa muy pesada, le dije que se callase y que me diese mi ropa, solo hizo una de ellas.
No sabéis lo patético que puede ser andar por la calle con el batín de enfermo, con toda la espalda abierta. El hombre que inventó eso, una de dos, o era un cochino pervertido, o era imbécil.
Creo que los dos.
Me dijeron que dejase de beber y de salir por la noche.
¿que sentido tendría mi vida entera?
Creó que escribiré algo cuando llegue a casa. Dejé unos relatos a medio hacer. No sé si lo sabíais, pero soy un genio de la literatura, uno maldito sí, pero soy un genio.
Aun así creo que saldré me compraré una botella de Ron y algo de sal.
Aunque podríamos olvidar todo esto.
¿tu qué crees?
"Existió una vez un viejo maestro ermitaño que veneraba en su pequeño cubículo de granito a una pequeña roca del tamaño de un garbanzo, un día, la pequeña roca desapareció y en su lugar apareció una pequeña rama de árbol seca, desde entonces el maestro ermitaño la venera y vive en la profundidad del bosque."
Mierda, es en lo único que puedo pensar ahora.
Todo a mi alrededor está corrompido, podrido, quizás aquellos que durante años lucharon a mi lado ahora se estén convirtiendo en meros compañeros de autobús.
Hace tiempo que no tengo amigos verdaderos, hace tiempo que no siento nada, hace tiempo que dejé de ser yo para convertirme en una sombra que vaga por las sucias esquinas de un barrio marginal.
el tiempo pone a todos en su sitio, pero a mí me gusta el que tengo ahora.
Estaba el otro día en casa, bebiendo unas cervezas cuando llamó Bobby, joder si era pesado este tío, venia todos los días a mi casa a emborracharse mientras veíamos películas sucias. Quizás yo este podrido por dentro, pero Bobby está completamente vacío. Era un tipo raro, me consta que ha estado más de una vez en el manicomio y en la cárcel otras tantas. Es información de primerísima mano, al parecer yo también he estado con él, o eso me dice.
-¿Sigues escribiendo esa mierda Hank?-
-Que dices Bob-
-Si joder, la literatura, la poesía, la prosa lirica esa que haces-
-Escribo literatura?¿Desde cuándo?.
-mierda Hank, eres el tío más raro que he visto que en mi vida, estás enfermo-
gilipollas
se levantó agarró su sucia chaqueta de pana verde y salió de mi casa, no creo que llegase muy lejos, llevaba un ciego que no se sostenía. Lo oí vomitar de manera estrepitosa en el descansillo, y al segundo oí a la señora McWagan saliendo de su casa. Una mujer de más de 90 años que sale a pasear y se encuentra a una masa grasienta de ser humano, que destila alcohol y vomita en la puerta de su casa, ¿que hace?
instinto animal
Paraguazo en la frente
Sangre.
Ambulancia.
Al parecer cuando hay agresión de por medio llaman a la policía, eso, mierda, yo no lo sabía. Como tampoco sabía que mi casa apestaba a culo sucio, tampoco sabía que podían entrar en tu casa y arrestarte, como tampoco sabía que el bulto que tenía en el pecho era mi hígado, podrido y rebosante de alcohol barato. Mierda, no fui a la policía, pero me llevaron al departamento de urgencias del hospital de esta cruenta ciudad como es Nueva York, concretamente al hospital Kingdom.
Y hacedme caso, no es el mejor hospital al que puedes aspirar, aunque sea para perecer en él.
Es verdaderamente escatologico, aquí me encuentro, en una camilla sucia de pis, sudor, vómitos y excrementos de gente moribunda que lo único que quiere es aplacar el inmenso dolor que invade sus cuerpos cubiertos de mugre y suciedad propia de la crudeza de la calle.
Estoy en la parte de emergencias urgentes, aunque no hay casi médicos, tan solo entran camillas de las ambulancias y enfermos, ante todo delincuentes apaleados por la policía.
Mierda, esto aparte de estar lleno de enfermos y drogadictos está a rebosar de dementes, psicópatas y violadores sexuales.
- En medio del mar del mar del mar, me puse a cagar cagar, cagar, le dije a Emannué, Emannué, Emannué, que me traiga papel, papel, papel, y el muy hijo de puutaaaaaaa, me trajo virutaaaaaa, si no me fiijooooo, el culo me liiijooooooo.
joder, no sé quien cojones es ese tipo, pero da bastante miedo. lleva toda la noche repitiendo la MISMA MIERDA DE CANCIÓN, JODER QUE ALGUIEN LE HAGA CALLAR. MIERDA.ME DUELE MUCHO EL PUTO CUERPO.
Parece que viene una enfermera por el fondo del pasillo...perdón, he de matizar algo, parece que viene una enfermera que se ha comido a dos o tres compañeras por el fondo del pasillo. Creeréis que soy un cabrón por prejuzgarla por su mórbida estructura física, pero tendríais que estar aquí donde estoy yo, mierda, la tía no puede ni andar sobre sus ¿Pies?, mejor llamémosles pequeñas porciones de carne amorfa embutida en esas feas sandalias de enfermera.
No parece traer muy buen humor, yo tampoco sería muy feliz con todo eso rodeando mi cuerpo. Era grande, no excesivamente alta, pero grande, creo que nadie podría hacer crecer algo tan extravagante. Tenía el pelo recogido en un moño, su pelo era negro como el carbón, pero feo y desagradable, estaba sucio y chorreaba grasa por toda su cabellera, estaba sudando y sujetaba entre sus obesos dedos de las manos una carpeta manchada de chocolate en la cual estaban los historiales de algunos de nosotros. Llevaba puestas unas gafas realmente feas, sucias y antiguas. Tenía un tic nervioso bastante desesperante, cada cierto tiempo cerraba con fuerza los ojos y abría ampliamente la boca, enseñando sus sucios dientes y exhalando un fétido olor que salía de su cloaca, dios, no os imagináis lo mal que podía oler ese aliento, realmente desagradable.
Se acercó a nosotros y empezó a relatar una lista de nombres para que la acompañásemos, todos accedieron y la siguieron como cabritillos. El ultimo nombre fue el mío, pero una de dos, o no lo escuché o no le hice caso, no lo recuerdo, tan solo puedo acordarme de que la masa se acercó lentamente hacia mí y me dijo:
-Hola cariño, ¿a que tu eres el ultimo gilipollas borracho que estaba en mi lista?, lo sé porque hueles a whisky que da asco.
La vomité en la cara.
Realmente me quedé muy a gusto, tenía el estomago destrozado por el alcohol y hacía tiempo que no comía nada decente, unirle a ese estado lamentable de mi interior el putrefacto olor de su aliento. Dieron lugar a un chorro de jugos gástricos y bilis que salieron disparados hacia su cara.
Más Vomito.
Nunca he recibido tantos puñetazos por parte de una mujer.
Antes de ingresarme me tuvieron que dar puntos en la ceja y en el labio, suelo tener un aspecto lamentable, pero cuando me pega una paliza una enfermera de 200 kilos empapada de vomito, pues la cosa empeora.
Bastante.
Los quirófanos de este hospital daban bastante que desear, sobre todo cuando veías en la puerta de los mismos a los cirujanos que se disponían a operarte abriéndote en dos, mierda tenían jodida pinta de carniceros, de charcuteros de barrio que amaban más el puro gore de abrir en dos a alguien que el verdadero sentido de la medicina que era sanar. Esta sociedad ha llegado a tal punto de podredumbre que prima más el dolor que el alivio, y cuenta más una muerte que mil vidas.
los hospitales es donde intentan matarte sin explicar por qué. la fría y controlada crueldad del Hospital Norteamericano no se debe a médicos sobrecargados de trabajo o habituados a la muerte y aburridos de ella. se debe a médicos A LOS QUE SE PAGA DEMASIADO POR HACER DEMASIADO POCO y a los que admiran los ignorantes, como a brujos con poderes de curación, cuando la mayoría de las veces no son capaces de distinguir entre los pelos de su propio culo y los del apio.
-Buenos días tía María!
Que cojones era esto, acababa de entrar un hispano con un mostachito lamentable que le recorría toda la mejilla.
-Que tal señor, soy su cirujano personal, el Doctor Rodríguez.
mierda y encima es un puto hispano de apellido hispano. No soy racista, ni mucho menos, pero los hispanos siempre me han parecido una especie humana de lo más primitiva y simple. Además he tenido más de un mal encuentro con este tipo de gente, pero esa es otra historia.
También es mala suerte, esta mala suerte que me persigue solo recae sobre los borrachos, los pervertidos y aquellos deseres deshumanizados que vendieron su alma al diablo por efímeros momentos de placer. creo que compraré algo de sal.
-Váyase a la mierda, y fuera de mi país sucio hispano.
Dijo algo, acerca de la verdadera conquista de Las Américas, pero estaba muy borracho y me dolía todo el cuerpo.
Me dolida mucho aun con toda la morfina que tenía en el cuerpo, los acrecientes pinchazos de mi estomago se estaban volviendo realmente insoportables.
Por una vez en mi vida hice caso a mi deteriorada cabeza y pensé un poco, ese tío era el único que me podría salvar, asique a la fuerza ahorcan.
-Haz lo que quieras conmigo medico dominicano de mostacho sin afeitar en la cara, soy todo tuyo.
Me desmayé, el dolor no me dejó ni balbucear buenamente esas tristes palabras que le proferí al médico.
Todo negro.
Creo que volveré a comprar sal.
Abrí los ojos, pensé que el infierno olería peor, pero no, no estaba en el infierno, y en el cielo seguro que tampoco. Allí había una enfermera, me dijo aquellas cosas que tenía que tener en cuenta para los próximos meses: nada de alcohol para toda la vida, nada de grandes comilonas, nada de juergas hasta las tantas... era una tipa muy pesada, le dije que se callase y que me diese mi ropa, solo hizo una de ellas.
No sabéis lo patético que puede ser andar por la calle con el batín de enfermo, con toda la espalda abierta. El hombre que inventó eso, una de dos, o era un cochino pervertido, o era imbécil.
Creo que los dos.
Me dijeron que dejase de beber y de salir por la noche.
¿que sentido tendría mi vida entera?
Creó que escribiré algo cuando llegue a casa. Dejé unos relatos a medio hacer. No sé si lo sabíais, pero soy un genio de la literatura, uno maldito sí, pero soy un genio.
Aun así creo que saldré me compraré una botella de Ron y algo de sal.
Aunque podríamos olvidar todo esto.
¿tu qué crees?
"Existió una vez un viejo maestro ermitaño que veneraba en su pequeño cubículo de granito a una pequeña roca del tamaño de un garbanzo, un día, la pequeña roca desapareció y en su lugar apareció una pequeña rama de árbol seca, desde entonces el maestro ermitaño la venera y vive en la profundidad del bosque."
martes, 8 de junio de 2010
Duele
Duele, no duele el recuerdo, duele recordar, cuando alguien plagaba tus horas y llenaba tu vida de alegría y de repente se va.
Ella se fue, nunca volverá, ni conmigo ni con nadie, porque ya no está. El dolor viene el dolor no se va, porque si consigues dejar de sufrir, será porque estas olvidando... me consume.
Me siento impotente, día a día recuerdo la última vez que la vi, su sonrisa, su pelo, sus labios, su cuerpo, su voz, han pasado 25 años y me duele olvidarla, ya no recuerdo si tomó café o zumo, si vestía aquella camisa vaquera que le regalé por nuestro aniversario o la desteñida camiseta que estaba llena de pintura por la vez que pintamos juntos la casa.
Intento recordar
y cuanto más lo intento más lo consigo
y cuando lo hago, cierro los ojos y me veo solo, han pasado 25 años y todavía sigo solo, y duele tanto, el corazón se arruga, se hace pequeñito y desaparece.
El pecho se queda vacio, no es que todo lo que había en mi corazón haya desaparecido, es que ya no hay corazón.
corazón que albergue ni bien ni mal, ni felicidad ni dolor.
ya no puedo albergar ni un solo halito de cariño, ni un sentimiento de amor, la soledad consume mis días, mis horas, mis minutos, mi vida.
Su recuerdo, su maldito recuerdo se desvanece en el aire, en el tiempo, como un castillo de arena en la orilla, que ve como sus cimientos desaparecen, quebrados y desgastados por la marea que es fuerte y que no perdona, como el tiempo, como los recuerdos desgastados y barridos por el olvido.
Me gustaría poder olvidarlo todo, que mi corazón no siga sollozando en silencio, pero no, en realidad no quiero, no quiero su silencio, no quiero que su recuerdo se desvanezca en el olvido como una simple y vieja hoja de otoño, que cae en el tiempo al suelo de la vida y nunca se vuelve a oír más.
No quiero olvidarla porque todavía la amo.
no podré olvidarla nunca porque nunca nadie me hizo amar tanto, porque se marchó y se llevó con ella mi corazón, por eso le pido que vuelva, sabiendo que ignorará mi llamada. Me pregunto si alguien sería capaz de morir de amor, de pena. Espero que si porque esa sería la única manera de cerrarlo todo, de cortarlo todo. Ya no recuerdo su voz, la he olvidado, ya no recuerdo el tacto de su piel junto a la mía, lo he olvidado, ya no recuerdo sus labios junto a los míos, lo he olvidado, ya no recuerdo su cuerpo ¡, lo he olvidado, ya no recuerdo su andar ni su perfume, ni el vaivén de sus caderas…ya no la recuerdo.
-Sebastián!Sebastián!Sebastián!
-Eh…
-Llevas un rato en silencio amigo mío, no me contestaste aún.
-Oh, perdón…¿Cuál era la pregunta?
-Te preguntaba que si la seguías amando, y recordando.
-Eh… no…no, no por dios, no, no por favor. Han pasado 25 años Antonio…25 años son muchos años.
-No para ti amigo mío, nunca vi a nadie amar tanto como tú, tanto sentimiento, no sé como el dolor no ha consumido tu corazón.
-Han pasado 25 años…
- Ya pero…
- 25 AÑOS! SABES LO QUE ES ESO? 25 AÑOS, SON MUCHOS AÑOS! DEMASIADOS PARA SEGUIR AMANDO, DEMASIADOS PARA SEGUIR PARA SEGUIR SUFRIENDO…demasiados para seguir viviendo, demasiados, demasiados….demasiados.
demasiados.
-Sebastián por dios-
Se cayó al suelo, pero Antonio pudo levantarle abrazarle y sentarle en su gran butaca verde, en frente de la chimenea.
Se quedo inmóvil, con una mirada vaga y quieta como la de un idiota.
-¿Por qué te consumes en la soledad y en el recuerdo? Ya se fue el amor.
-El amor…el amor es como un rayo de luna- comentó mirando el fuego, escuchando su crepitar y sobresaltándose al oírlo.
-Todavía la amas, la recuerdas…
-El recuerdo, es como un rayo de luna.
-La sigues amando, la necesitas, la añoras.
-¡No!¡No!- exclamó incorporándose colérico en su sofá.
-No quiero nada…es decir, si quiero….no…si, si quiero, quiero que me dejéis solo, mis libros, la música, mujeres, recuerdos, mentiras todo!! fantasmas vanos que formamos en nuestra imaginación y vestimos a nuestro antojo, y los amamos y corremos tras ellos, ¿Por qué?¿PARA QUE?
para encontrar un rayo de luna.
Nunca volverá la luz de mi vida, ya se apagó, no queda su abrigo, tan solo el recuerdo que quema, arde y duele. Tan solo queda un ínfimo recociendo, que quieres, que dañas y que matas. muero sin ti, sufro contigo.
Sebastián estaba loco; o por lo menos todo el mundo lo creía así, a mí, por el contrario, se me figuraba que lo que había hecho era recuperar el juicio.
Ella se fue, nunca volverá, ni conmigo ni con nadie, porque ya no está. El dolor viene el dolor no se va, porque si consigues dejar de sufrir, será porque estas olvidando... me consume.
Me siento impotente, día a día recuerdo la última vez que la vi, su sonrisa, su pelo, sus labios, su cuerpo, su voz, han pasado 25 años y me duele olvidarla, ya no recuerdo si tomó café o zumo, si vestía aquella camisa vaquera que le regalé por nuestro aniversario o la desteñida camiseta que estaba llena de pintura por la vez que pintamos juntos la casa.
Intento recordar
y cuanto más lo intento más lo consigo
y cuando lo hago, cierro los ojos y me veo solo, han pasado 25 años y todavía sigo solo, y duele tanto, el corazón se arruga, se hace pequeñito y desaparece.
El pecho se queda vacio, no es que todo lo que había en mi corazón haya desaparecido, es que ya no hay corazón.
corazón que albergue ni bien ni mal, ni felicidad ni dolor.
ya no puedo albergar ni un solo halito de cariño, ni un sentimiento de amor, la soledad consume mis días, mis horas, mis minutos, mi vida.
Su recuerdo, su maldito recuerdo se desvanece en el aire, en el tiempo, como un castillo de arena en la orilla, que ve como sus cimientos desaparecen, quebrados y desgastados por la marea que es fuerte y que no perdona, como el tiempo, como los recuerdos desgastados y barridos por el olvido.
Me gustaría poder olvidarlo todo, que mi corazón no siga sollozando en silencio, pero no, en realidad no quiero, no quiero su silencio, no quiero que su recuerdo se desvanezca en el olvido como una simple y vieja hoja de otoño, que cae en el tiempo al suelo de la vida y nunca se vuelve a oír más.
No quiero olvidarla porque todavía la amo.
no podré olvidarla nunca porque nunca nadie me hizo amar tanto, porque se marchó y se llevó con ella mi corazón, por eso le pido que vuelva, sabiendo que ignorará mi llamada. Me pregunto si alguien sería capaz de morir de amor, de pena. Espero que si porque esa sería la única manera de cerrarlo todo, de cortarlo todo. Ya no recuerdo su voz, la he olvidado, ya no recuerdo el tacto de su piel junto a la mía, lo he olvidado, ya no recuerdo sus labios junto a los míos, lo he olvidado, ya no recuerdo su cuerpo ¡, lo he olvidado, ya no recuerdo su andar ni su perfume, ni el vaivén de sus caderas…ya no la recuerdo.
-Sebastián!Sebastián!Sebastián!
-Eh…
-Llevas un rato en silencio amigo mío, no me contestaste aún.
-Oh, perdón…¿Cuál era la pregunta?
-Te preguntaba que si la seguías amando, y recordando.
-Eh… no…no, no por dios, no, no por favor. Han pasado 25 años Antonio…25 años son muchos años.
-No para ti amigo mío, nunca vi a nadie amar tanto como tú, tanto sentimiento, no sé como el dolor no ha consumido tu corazón.
-Han pasado 25 años…
- Ya pero…
- 25 AÑOS! SABES LO QUE ES ESO? 25 AÑOS, SON MUCHOS AÑOS! DEMASIADOS PARA SEGUIR AMANDO, DEMASIADOS PARA SEGUIR PARA SEGUIR SUFRIENDO…demasiados para seguir viviendo, demasiados, demasiados….demasiados.
demasiados.
-Sebastián por dios-
Se cayó al suelo, pero Antonio pudo levantarle abrazarle y sentarle en su gran butaca verde, en frente de la chimenea.
Se quedo inmóvil, con una mirada vaga y quieta como la de un idiota.
-¿Por qué te consumes en la soledad y en el recuerdo? Ya se fue el amor.
-El amor…el amor es como un rayo de luna- comentó mirando el fuego, escuchando su crepitar y sobresaltándose al oírlo.
-Todavía la amas, la recuerdas…
-El recuerdo, es como un rayo de luna.
-La sigues amando, la necesitas, la añoras.
-¡No!¡No!- exclamó incorporándose colérico en su sofá.
-No quiero nada…es decir, si quiero….no…si, si quiero, quiero que me dejéis solo, mis libros, la música, mujeres, recuerdos, mentiras todo!! fantasmas vanos que formamos en nuestra imaginación y vestimos a nuestro antojo, y los amamos y corremos tras ellos, ¿Por qué?¿PARA QUE?
para encontrar un rayo de luna.
Nunca volverá la luz de mi vida, ya se apagó, no queda su abrigo, tan solo el recuerdo que quema, arde y duele. Tan solo queda un ínfimo recociendo, que quieres, que dañas y que matas. muero sin ti, sufro contigo.
Sebastián estaba loco; o por lo menos todo el mundo lo creía así, a mí, por el contrario, se me figuraba que lo que había hecho era recuperar el juicio.
Puro Quique Gonzalez
Al escribir estas líneas mis recuerdos consiguen arrancarme una sonrisa a cara de perro. Me acuerdo la primera vez que te vi, bailando bajo la lluvia estabas, mientras saltabas sobre un charco de estrellas esperando al pálido rostro de la luna llena, te vi llorar bajo la lluvia, sin tener a donde ir, como yo, por eso te arropé en esa húmeda y fría noche y limpié tu corazón de arena. Esa noche se nos iba la vida al quitarnos la ropa en aquella pensión tan pegada a la playa, nos contamos mentiras nos compramos promesas, hasta que nos hicieron cosquillas las luces del alba. Inventamos mareas, tripulábamos barco, que encendía con besos en el mar de tus labios, como dos kamikazes enamorados. Vi como te vestías deprisa encendías un cigarro y me sonreías a través del espejo del baño, esa noche te fuiste de mis manos, no te volví a ver. Como un poeta acariciaba mis cicatrices mientras soñaba contigo, esperando a la chica de los ojos tristes, con tu carita de pena, mientras sonaba de fondo guitarras y voces gitanas.
Aunque tú no lo sepas, inventaba tu nombre por las noches, me drogaba con ficticias promesas, mientras mi cama se queja, fría por tu ausencia.
Hoy el destino vuelve a unirnos, te vi de lejos, tu inconfundible cuerpo y tu largo y castaño pelo acariciando tu morena espalda de color chocolate y rozando tus brillantes mejillas. En el puerto estabas, bajo la lluvia otra vez más, mientras te acariciaba un marinero en tierra, pero esa vez no era yo. YO, el mismo que me fui a buscarte a las fronteras, persiguiendo sombras y alcanzando quimeras, recordando los cuerpos y olvidando los nombres, puesto que mis dedos solo sirven para acariciar tu cuerpo. Solo el tiempo hará cicatrizar y olvidar los posos de tu amor que hay dentro de mí. Te llevo guardada muy dentro del corazón.
Siempre tuyo desde la doble fila, tu “kamikaze enamorado” preferido, que te ama y lo hará por toda la vida
Aunque tú no lo sepas, inventaba tu nombre por las noches, me drogaba con ficticias promesas, mientras mi cama se queja, fría por tu ausencia.
Hoy el destino vuelve a unirnos, te vi de lejos, tu inconfundible cuerpo y tu largo y castaño pelo acariciando tu morena espalda de color chocolate y rozando tus brillantes mejillas. En el puerto estabas, bajo la lluvia otra vez más, mientras te acariciaba un marinero en tierra, pero esa vez no era yo. YO, el mismo que me fui a buscarte a las fronteras, persiguiendo sombras y alcanzando quimeras, recordando los cuerpos y olvidando los nombres, puesto que mis dedos solo sirven para acariciar tu cuerpo. Solo el tiempo hará cicatrizar y olvidar los posos de tu amor que hay dentro de mí. Te llevo guardada muy dentro del corazón.
Siempre tuyo desde la doble fila, tu “kamikaze enamorado” preferido, que te ama y lo hará por toda la vida
La Belleza
Hace poco, una amiga me preguntó que era la belleza....sonreí cuando me lo preguntó, y manteniendo mi sonrisa, me quedé mirando a la nada mientras pensaba que podría sacar en claro de una pregunta tan especial.
Le miré fijamente a los ojos y pensé en describirla, pues es bella y hermosa, pero me di cuenta que la belleza va más allá de una sola persona. Asique amiga mia, deja que te cuente aquello que mi mente sacó en claro, porque la belleza es grande, ingente y deliciosa.
Todo a mi alrededor está corrompido, podrido, quizás aquellos que durante años lucharon a mi lado ahora se estén convirtiendo en meros compañeros de autobús. Hace tiempo que no tengo amigos verdaderos, hace tiempo que no siento nada, hace tiempo que dejé de ser yo para convertirme en una sombra que vaga por las sucias esquinas de un barrio marginal. El tiempo pone a todos en su sitio, pero a mí me gusta el que tengo ahora.
Pero pasemos al verdadero sentido de mis palabras, la belleza.
Aquí estamos mi alma y yo, porque juntos nos desarrollamos, ella me guarda de mi demencia y yo a ella de su impetuosidad, atolondrada y sin rumbo. Pues entre ambos hemos visto las estrellas y lo que esconden bajo su titilante existencia. Un mundo que centinela, con su quebrante tallo verde, sus marchitas hojas marrones que caen al suelo como sauces llorones y su purpurante existencia. Desde su mar flotante vigilan la pobre existencia del ser humano y juzgan iracundas la locura del demente y la indiferencia de su alma, que testigos del devenir del universo relatan sobre papel mojado y con manos de barro como los criminales fugados se quedan a oscuras como una tarde de invierno. Las baldosas humeantes y húmedas sirven de asiento para las chicas que se esconden bajo la lluvia, tristes paseantes de la noche que observan con ojos de búho la violencia y crudeza de la calle, que como cuero desgastado, huele y se alimenta de la fealdad. Por eso la belleza existe, porque tanto como mi alma y yo confiamos en ella, creemos en su sentido y ansiamos su compañía . Ella me inspira, lo hace de manera inconsciente, sin recibir nada a cambio,, ni siquiera lo necesita, se basta con ella misma, esta allí, indolente y magnifica, y como si el mundo entero fuese suyo, lo envuelve con su manto oscuro y hace que las pequeñas almas en las que habita, tililen mientras circulan vagas entre la nada y todas las cosas.
-Oh belleza que todo ciernes, eres como yo, vacía e infinita, repleta de horizontes, que azotas en tu tiempo como el salitre el dormir de los yacentes. Y si, actúas como la mismísima sal en los labios, robas la amargura y rescatas la obviedad del carnal deseo de tu bella grieta que frunces con dulzura.
-No, Oh Loco! yo no soy como tú, pues tu eres hombre en el mundo y yo soy mundo en el hombre, tan solo tus longevas y rasgadas vestiduras te diferencian junto a la frondosa y vaga arboleda que puebla tu rostro de aquellos con quien compartes vida. No soy como tú, puesto que donde yo veo la obviedad tú ves la inmensidad y donde tú ves un infinito paisaje tililante yo veo el camino que ando y anduve a diario, rodeado de cipreses y plagado por la pobre ceniza del incendio ya amainado.
-Si Oh Belleza! ¿No ves que ambos distinguimos nuestro mundo y ansiamos conocernos a través de otros ojos?
Tu y yo somos iguales, puesto que tu espías mi mente y yo me asombro y magnifico con tu rostro y todo, ambos somos alocados sin control, que no vamos ni para aqui ni para allá, porque siempre hemos estado. Somos iguales bella mía, porque tu esclavizas el sol y yo hago lo mismo con mis sombras.
-No Oh Loco! no somos iguales, porque tu pisas la húmeda arena y esperas tu huella en ella, insondable y temporal, no como hago yo, que piso el mundo sin esperar nada a cambio porque ya existía antes de todas las cosas.
Ella, siempre ella, la eterna y siempre caprichosa belleza. Sientes su caricia allá donde te la encuentras, rozando tus mejillas y tu corazón de manera intempestiva pero dulce. Atrayéndote a un estado de magnificencia y majestuosidad. Lo suelen llamar felicidad, eso es, la belleza da de manera inconsciente parte de esa felicidad que todos ansiamos conocer y muy pocos consiguen alcanzar, quizás la felicidad no esté aquí o allá, quizá la felicidad no se encuentra donde tu la buscas, si no donde la dejas de encontrar, entre la nada y todas las cosas.
Ella, La belleza no hace ataques intempestivos sobre nuestro corazón, la belleza es como una más de nosotros, una especie que destaca, algo que resalta, por eso, la especie más noble de la belleza es aquella que no arrebata de repente, que no hace ataques tempestuosos y embriagadores, sino que se filtra despacio, que lleva a uno consigo, casi sin ser advertida toma completa posesión de nosotros y llena nuestro corazón de lagrimas.
Le miré fijamente a los ojos y pensé en describirla, pues es bella y hermosa, pero me di cuenta que la belleza va más allá de una sola persona. Asique amiga mia, deja que te cuente aquello que mi mente sacó en claro, porque la belleza es grande, ingente y deliciosa.
Todo a mi alrededor está corrompido, podrido, quizás aquellos que durante años lucharon a mi lado ahora se estén convirtiendo en meros compañeros de autobús. Hace tiempo que no tengo amigos verdaderos, hace tiempo que no siento nada, hace tiempo que dejé de ser yo para convertirme en una sombra que vaga por las sucias esquinas de un barrio marginal. El tiempo pone a todos en su sitio, pero a mí me gusta el que tengo ahora.
Pero pasemos al verdadero sentido de mis palabras, la belleza.
Aquí estamos mi alma y yo, porque juntos nos desarrollamos, ella me guarda de mi demencia y yo a ella de su impetuosidad, atolondrada y sin rumbo. Pues entre ambos hemos visto las estrellas y lo que esconden bajo su titilante existencia. Un mundo que centinela, con su quebrante tallo verde, sus marchitas hojas marrones que caen al suelo como sauces llorones y su purpurante existencia. Desde su mar flotante vigilan la pobre existencia del ser humano y juzgan iracundas la locura del demente y la indiferencia de su alma, que testigos del devenir del universo relatan sobre papel mojado y con manos de barro como los criminales fugados se quedan a oscuras como una tarde de invierno. Las baldosas humeantes y húmedas sirven de asiento para las chicas que se esconden bajo la lluvia, tristes paseantes de la noche que observan con ojos de búho la violencia y crudeza de la calle, que como cuero desgastado, huele y se alimenta de la fealdad. Por eso la belleza existe, porque tanto como mi alma y yo confiamos en ella, creemos en su sentido y ansiamos su compañía . Ella me inspira, lo hace de manera inconsciente, sin recibir nada a cambio,, ni siquiera lo necesita, se basta con ella misma, esta allí, indolente y magnifica, y como si el mundo entero fuese suyo, lo envuelve con su manto oscuro y hace que las pequeñas almas en las que habita, tililen mientras circulan vagas entre la nada y todas las cosas.
-Oh belleza que todo ciernes, eres como yo, vacía e infinita, repleta de horizontes, que azotas en tu tiempo como el salitre el dormir de los yacentes. Y si, actúas como la mismísima sal en los labios, robas la amargura y rescatas la obviedad del carnal deseo de tu bella grieta que frunces con dulzura.
-No, Oh Loco! yo no soy como tú, pues tu eres hombre en el mundo y yo soy mundo en el hombre, tan solo tus longevas y rasgadas vestiduras te diferencian junto a la frondosa y vaga arboleda que puebla tu rostro de aquellos con quien compartes vida. No soy como tú, puesto que donde yo veo la obviedad tú ves la inmensidad y donde tú ves un infinito paisaje tililante yo veo el camino que ando y anduve a diario, rodeado de cipreses y plagado por la pobre ceniza del incendio ya amainado.
-Si Oh Belleza! ¿No ves que ambos distinguimos nuestro mundo y ansiamos conocernos a través de otros ojos?
Tu y yo somos iguales, puesto que tu espías mi mente y yo me asombro y magnifico con tu rostro y todo, ambos somos alocados sin control, que no vamos ni para aqui ni para allá, porque siempre hemos estado. Somos iguales bella mía, porque tu esclavizas el sol y yo hago lo mismo con mis sombras.
-No Oh Loco! no somos iguales, porque tu pisas la húmeda arena y esperas tu huella en ella, insondable y temporal, no como hago yo, que piso el mundo sin esperar nada a cambio porque ya existía antes de todas las cosas.
Ella, siempre ella, la eterna y siempre caprichosa belleza. Sientes su caricia allá donde te la encuentras, rozando tus mejillas y tu corazón de manera intempestiva pero dulce. Atrayéndote a un estado de magnificencia y majestuosidad. Lo suelen llamar felicidad, eso es, la belleza da de manera inconsciente parte de esa felicidad que todos ansiamos conocer y muy pocos consiguen alcanzar, quizás la felicidad no esté aquí o allá, quizá la felicidad no se encuentra donde tu la buscas, si no donde la dejas de encontrar, entre la nada y todas las cosas.
Ella, La belleza no hace ataques intempestivos sobre nuestro corazón, la belleza es como una más de nosotros, una especie que destaca, algo que resalta, por eso, la especie más noble de la belleza es aquella que no arrebata de repente, que no hace ataques tempestuosos y embriagadores, sino que se filtra despacio, que lleva a uno consigo, casi sin ser advertida toma completa posesión de nosotros y llena nuestro corazón de lagrimas.
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